Un reencuentro con el juego, la memoria y la complicidad
Nombre y Colegio fue mucho más que una tarde de juegos. Fue la excusa perfecta para reencontrarnos con parte de nuestra historia; esos momentos compartidos que viven en la memoria, incluso muchos años después de haber egresado.
La dinámica se armó por grupos que representaban colegios, pero no se trataba de alumnas actuales, sino de amigas que se conocen desde hace tiempo, que compartieron aulas y miles de recreos.

Cada grupo tomó identidad propia. A partir de ahí, comenzaron los desafíos, los juegos y las preguntas que despertaron risas, recuerdos y ese entusiasmo tan característico de “cuando todo era un poco más simple”. Las miradas cómplices decían más que cualquier palabra.
Lo más lindo de Nombre y Colegio fue volver a jugar como antes, sin presión, sin roles, sin expectativas. Solo mujeres compartiendo una experiencia que mezcló presente y pasado, y que por un momento nos llevó de vuelta a esos tiempos en los que jugar en equipo era parte natural de la vida.
Gracias a quienes se sumaron y le dieron sentido a esta private session. Como dijimos ese día, estar entre amigas se valora y se disfuta.
